Testimonio de una estudiante de Belfast en la Conferencia de Kairós 2018 en Bélgica

–  por Robyn Dorsett

La Conferencia de Kairós llegó en el momento oportuno. El final de enero y el inicio de febrero es un tiempo muy ocupado en las misiones de universitarios y debo admitir que, inicialmente, no estaba particularmente emocionada por la interrupción de tener que viajar  a otro país, quitarle tiempo a los eventos y relaciones locales para reunirme con 105 jóvenes  de distintos grupos en Lovaina, Bélgica. Poco después de llegar al Centro de Conferencias La Foresta, al reunirnos para la cena y empezar a conversar con otros, mi foco de atención se apartó de mí misma y pude enfocarme en las vidas de otras personas – jóvenes – que se habían reunido de lugares como Belfast, Londres, Lisboa, Múnich, Polonia y muchos lugares más para descubrir cómo Dios los había traído a la conferencia

El lema de la conferencia fue ‘Venga tu Reino’ y fue muy acertado. Dios está trayendo su reino a este mundo y sorprendentemente está usando a los jóvenes para ello. Fue increíble estar en una atmósfera de una fe apasionada y expectante, con gente de todo el mundo que desea seguir al Señor con todo su cuerpo, mente y corazón. Una amiga me dijo que no me considerara como una simple joven, sino que le dijera a Dios “aquí estoy, úsame” y esto fue algo que se expresó claramente en esta Conferencia de Kairós. Los jóvenes orando y cantando, como dijo uno de los charlistas, unían sus voces a los ángeles en el cielo

Para mí, lo más emotivo fue la sesión de mujeres sobre el culto a Dios. Una joven compartió su testimonio y lo usó para darnos luz sobre las mujeres del Nuevo Testamento. Ella enfatizó en que éstas mujeres eran ordinarias, humildes y quebrantadas pero que dijeron al Señor “aquí estoy” resultando en un cambio permanente de sus vidas. Yo creo que esto es particularmente cierto para todos los que servimos en la misión de universitarios. Jesús vino por toda su creación, y su obra inspira nuestra obra. El nos demuestra que hay más bendición en dar que en recibir. Realmente me encantó dirigir un grupo de compartir de mujeres, asegurarme de que todas estuvieran bien y que estuvieran participando adecuadamente de las actividades de la conferencia.

La asamblea de oración fue particularmente impactante al poder orar con otras mujeres a quienes acababa de conocer. La vulnerabilidad en los tiempos de compartir en grupos nos ayudó a unirnos en hermandad y esa hermandad se reafirmó al orar unas por otras. Fue muy poderoso cuando mis hermanas oraron por mi. Creo que recibí el don espiritual de la sabiduría y pude traerlo a casa como un recuerdo de la conferencia.

_____

Robyn estudia Literatura Inglesa en Queens University Belfast y combina su tiempo entre la biblioteca y servir como misionera estudiantil en UCO Belfast.

Robyn con otros participantes de UCO Belfast