Juan 15: 15 “Ya no los llamo siervos… los he llamado amigos”

Ser llamados amigos de Dios es ser como Abraham (2 Crónicas 20:7) o Moisés (Éxodo 33:11) quienes fueron llamados amigos de Dios. La imagen principal de nuestra relación con Dios en el Antiguo Testamento era la de siervos y súbditos de Dios, pero ahora Cristo nos llama sus amigos. Un siervo no conoce plenamente las intenciones de su amo ni sus propósitos, el solo lo conoce lo suficiente para obedecerle. Pero un amigo se invita al planeamiento cercano. Que Jesús llame a sus discípulos, y a nosotros, sus amigos no debe disminuir nuestro discipulado porque el versículo 14 dice “Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando”, pero sí abre una forma completamente nueva de relacionarnos con Él. 

Cuando yo vine a la universidad en Londres, estaba muy involucrado en un grupo protestante llamado la Unión Cristiana. Desafortunadamente, varios cristianos ahí no eran muy favorables para con los católicos, y pude haber sido influenciado por su forma de pensar. Pero al mismo tiempo fui introducido al poder del Espíritu Santo en un Seminario de Vida en el Espíritu organizado por UCO, ¡y los hombres de UCO que me impactaban más eran casi todos católicos! Lo que hizo la mayor diferencia para mi fue que esos hombres mostraron un interés especial en mi de un modo que nunca había experimentado de otros hombres – ellos escogieron hacerme su amigo. En su iglesia tenían formas diferentes a las que yo había conocido de expresar su fe cristiana, pero sus corazones, al igual que el mío, eran del Señor y eso es lo que importaba.

Si vamos a alcanzar el llamado que tenemos de vivir la unidad ecuménica en la Espada del Espíritu, debemos empezar por hacernos amigos con aquellos que son de iglesias distintas y que son diferentes a nosotros. Satanás desea separarnos y hacernos enemigos unos de otros; pero Cristo nos llama a ser amigos.

ORACIÓN:  Señor, te pido que cada uno de nosotros sea capaz de ser amigo de aquellos diferentes a sí mismo. Danos la gracia para amarnos unos a otros ahí donde somos diferentes y en esos momentos en que no entendemos la forma de hacer las cosas de los otros. Que podamos escoger ser amigos así como tu nos has escogido como tus amigos.


El testimonio de hoy es de Efraín Calderón (Católico) de Costa Rica.

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