Soy un cristiano católico y pertenezco a Árbol de Vida, una comunidad ecuménica en San José, Costa Rica. Desde sus inicios como un pequeño grupo de estudiantes universitarios católicos y evangélicos, Árbol de Vida ha mantenido su membresía ecuménica por 43 años, así como su compromiso con el ecumenismo en la Espada del Espíritu. 

¿Por qué es tan importante para mí la comunidad ecuménica? Primero que nada, estar en una relación de alianza con cristianos de otras iglesias distintas a la mía me permite compartir una relación de amor y servicio mutuo con ellos, llegando a conocerlos cercanamente y aprendiendo a apreciar su propia visión como cristianos de otra iglesia. Es así como respondemos prontamente desde el corazón al buscar la unidad que el Señor desea para todo el pueblo cristiano (ver Juan 17:22-23).

La comunidad ecuménica da testimonio a las iglesias de que con la gracia de Dios es posible pero también un gran gozo para los cristianos al vencer los obstáculos de división y responder a la oración del Señor “que todos sean uno”. Es un recordatorio para el pueblo cristiano de que este ha sido el propósito de Cristo todo este tiempo y nos llama a participar en él buscando lo que nos une y no lo que nos divide. Esta actitud ecuménica puede crecer y profundizarse en las comunidades cuyos miembros pertenecen a una sola iglesia. Ya sea que tengamos membresía ecuménica o no, el Espíritu nos da poder a todos para orar y esforzarnos hacia la meta de la unidad en amor que es parte y parcela de nuestra espiritualidad en la Espada del Espíritu.

Personalmente, ser parte de Árbol de vida e da la oportunidad de mostrar mi agradecimiento con frecuencia, de modos muy personales y muy prácticos, por el rol que no solo otros católicos sino también muchos evangélicos jugaron en mi conversión y en mi crecimiento como un discípulo de Cristo. Hoy, cuando, como católico, me relaciono y aprendo de mis hermanos evangélicos, puedo proclamar justamente con el salmista: “¡Cuán bueno y agradable esque los hermanos convivan en armonía!Es como el buen aceite que, desde la cabeza,va descendiendo por la barba,por la barba de Aarón, hasta el borde de sus vestiduras”. (Salmo 133:1-2)


Efraín es de Costa Rica, él y su familia son parte de la comunidad Árbol de Vida en San José.

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