Juan 15: 12 “Ámense los unos a los otros, como yo los he amado”

Un día en la Universidad Rutgers en Nueva Jersey, Brian, un capellán de la misión Chi Alpha de la Iglesia Asambleas de Dios me preguntó: “¿Podrías dar una charla a nuestros estudiantes sobre el bautismo en el Espíritu Santo?” ¡Me sorprendió! ¿Por qué me estaba pidiendo a mi, un capellán católico, que hablara a este grupo sobre esto si el bautismo en el Espíritu Santo era, por decir algo, el ‘pan de cada día’ de los pentecostales.  

Su confianza en mí se basaba en una relación de apoyo fraterno que habíamos construido tras varios meses y años de compartir los gozos y las cargas de nuestras respectivas misiones en el campus y en las reuniones mensuales que teníamos junto con un grupo más amplio de ministros ortodoxos y protestantes del campus de Rutgers.

Jesús no solamente nos manda a ‘amarnos unos a otros’ sino que nos da el ejemplo de como hacerlo. ‘Ámense unos a otros COMO yo los he amado’. El dijo esto durante la última cena pero al día siguiente demostraría las implicaciones del “como” al ofrecerse a sí mismo en la cruz en un acto supremo de amor. Pero más aún que solamente mostrarnos, Él nos da el poder para que hagamos lo mismo. Lo necesario para amar como Jesús ama es sencillamente todo. 

Es este el mismo amor que mi padre mostró al cuidar a mi madre que sufrió de Parkinson por 33 años. Un día le pregunté a mi papá que en ese entonces le daba cuidado casi 24/7, si quería salir un ratito, tomarse un descanso. “Joe,” me dijo “es para esto que me casé”. El se tomó sus votos muy seriamente y más que una parcela de su amor, el entregó todo para ser fiel, en amor a la promesa que hizo a mi madre en su día de bodas. En su situación de vida específica, él encontró un modo de imitar al Señor y su forma de amar.

Así como el amor de mi papá se expandió para satisfacer las necesidades de mi madre, lo mismo ocurrió para los capellanes en Rutgers. Brian y yo, junto con los otros capellanes, hemos aprendido a profundizar nuestras relaciones en cada una de nuestras reuniones mensuales. El fruto, al ir aprendiendo como amarnos y servirnos unos a otros y ser amados y servidos de vuelta, es una profunda y productiva unidad. 

ORACIÓN: Señor Jesús, nos has dado un ejemplo de cómo quieres que amemos. Nos diste poder para amar por medio del Espíritu Santo derramado en nuestros corazones. Que seamos obedientes a tu palabra y a tu ejemplo y no nos guardemos nada para amar como tu amaste y así edificar tu Reino en este mundo.


El testimonio de hoy es de John Hughes (Protestante) from los EEUU.

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